Comentario al
Congreso Europeo de
VIDA INDEPENDIENTE
Arona, Tenerife, Canarias, España. 24-26 Abril 2003
 

 

El pasado mes de abril se celebró en Tenerife, el Congreso Europeo de “Vida Independiente”. Hasta ese momento, eran muchas las personas cercanas a la discapacidad que desconocían este término, y más su significado e implicaciones reales. Se trataba de reunir aquí, en el sur de Europa, al mayor número de implicados en el movimiento de Vida Independiente y en la defensa de los derechos de las personas con discapacidad, que junto a un brillantísimo elenco de libre pensadores, fueran capaces de plasmar ideas de forma clara y acorde a la situación actual y sus previsiones, generando un documento que deberá ser referencia absoluta, a la hora de diseñar políticas de apoyo a las personas con discapacidad en la próxima década. Este era el reto y así lo asumimos.

Hablando de discapacidad, en boca de muchos pudimos oír que hubo un tiempo para desconocer nuestra situación, y hubo un tiempo para sorprendernos de ella, sólo lamentando que así fuera. Hubo un tiempo donde comenzar a construir algo tan básico como los cimientos de la igualdad y del respeto a la diversidad. Y por fin, llegó el momento de hablar de la esencia del problema, de apagar las brasas y no las llamas. Llego el momento de plantear, no soluciones al problema, sino actuaciones que eviten que se produzca ese problema. La anécdota fácil esgrime: “ …no me hables de las barreras de mi calle, a mi, que todavía no he conseguido salir de mi casa”.

Se debatió en tres frentes bien diferenciados. El primero, la Desinstitucionalización, a la búsqueda de modelos que permitiesen a las personas con discapacidad desarrollar sus vidas con dignidad, sin reclusiones, integrándose en una sociedad que valore positivamente sus diferencias. El segundo, la Desmedicalización, intentando ver la discapacidad desde una necesidad de apoyo y no como enfermedad con sus clasificaciones. El tercero, la Bioética, en el que temas como la eugenesia (búsqueda de la raza perfecta), la eutanasia, el determinismo genético o la misma investigación embrionaria, están marcando decisivamente los derechos y la calidad de vida de las personas con discapacidad.

Era un momento tan esperado y tal la necesidad de un encuentro de estas características, que no fue difícil aunar las mejores voluntades de todos los participantes, obteniendo logros en otro tiempo inalcanzables.

Se consiguió que las personas con discapacidad lideraran y protagonizaran este encuentro,  reforzando nuestro sentimiento de unidad y de poder para cambiar nuestras vidas de forma positiva. Se pudo sentir el orgullo de los participantes por estar haciendo historia, colocando la piedra clave sobre la que se soportarán muchas acciones futuras para la obtención de nuestras libertades, abriendo un camino que otros recorrerán, agradeciendo el esfuerzo aquí realizado. Y se estableció la unión de estas Islas, España y Europa, en la mejora de nuestras condiciones de vida, con un plan de acción efectivo.

No fue tan fácil elaborar la “Declaración de Tenerife” ante las enormes expectativas suscitadas. Un documento pensado y diseñado íntegramente por personas con discapacidad, que configurara el marco de referencia presente y hacia el futuro, de las políticas que deben aplicarse en el ámbito de la discapacidad. Un documento que sintetizara y explicara claramente, una forma de vivir, una forma de sentir. Un documento que defendiera contundentemente, algo tan simple como la igualdad de derechos y oportunidades, tan simple como nuestro derecho a elegir; con objetivos alcanzables, sin perder la perspectiva progresista y reivindicativa de este colectivo, hasta ahora excluido de nuestra sociedad. Un documento que permitiera a Tenerife ser pionero en este movimiento, implicando todos los niveles de la administración, desde lo local hasta lo europeo, permitiendo ahora a las personas con discapacidad liderarlo y conducirlo.

Y no siendo fácil, se alcanzó. Y debemos sentirnos orgullosos como colectivo y como pueblo, por conseguir un rotundo éxito en cada uno de los objetivos propuestos.

Resta sencillamente, agradecer a todos los asistentes, ponentes e invitados, su implicación y talante; a la isla de Tenerife por la magnifica acogida y perfecto marco de celebración; al Foro de Vida Independiente por construir sumando siempre; a todas las administraciones e instituciones implicadas, y especialmente al Cabildo de Tenerife, a su Presidente y a SINPROMI, por su visión de futuro y enérgico apoyo al movimiento de Vida Independiente desde sus inicios.

A todos enhorabuena, a todos gracias.

 

Juan Antonio Rodríguez Lorenzo
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Miembro del Foro Español de Vida Independiente